Corría el mes de julio de 2018. Javier Prior analizaba y planificaba la que sería su segunda temporada como Coordinador de fútbol 11. Una nueva temporada, tras el descenso a Primera Regional Cadete en la temporada 2016-17, y no lograr ascender en la 2017-18. Se buscaba unir un  grupo de chavales, todos ellos formados en las categorías inferiores de la escuela con ganas de luchar y un buen cuerpo técnico que los mentalizase y lograse sacar de ellos lo máximo, con un único objetivo… EL ASCENSO. La tarea se presentaba complicada ya que había muchos gallos en el mismo corral y solo dos se llevarían el premio de la Regional Preferente.

La tarea de dirigir al grupo se le encargó a Juan Trujillo, entrenador con experiencia en la categoría y sobre todo con ganas de conjuntar un grupo que nos llevara a lo más alto. Con Juan llegó al equipo, como segundo entrenador Mario Gimeno, quien estaba haciendo muy buen papel con su equipo en fútbol 8

No podía empezar mejor la temporada, 7 jornadas invicto sumando 21 puntos de 21, antes de que llegara la primera derrota. Derrota que no sirvió para bajar los brazos, sino para todo lo contrario, para llenar de energía a los azules y darles a entender que el objetivo, nadie nos lo iba a regalar. Poco a poco, partido a partido, llegamos al final de la primera vuelta. Terminamos la primera vuelta líderes en la clasificación, con doce victorias, un empate y dos derrotas.

Tal y como ya pensábamos, el destino no nos iba a regalar nada. Finalizada la primera vuelta, Juan Trujillo tuvo que dejar el equipo por motivos personales, y nos quedábamos sin entrenador. En uno de esos giros que da la vida, Javi Prior decide darle la responsabilidad de la dirección del equipo a quien hasta la fecha era el segundo de abordo. Tomaba las riendas del equipo y toda la responsabilidad Mario Gimeno, que a sus 27 años se convertía en el entrenador más joven de la categoría y asumía el reto de llevar al Cadete «A» al ansiado ascenso. Sumó al equipo a Marc Ibañez, entrenador de uno de los Alevines de la escuela, como segundo y comenzó a trabajar.

La segunda parta fue más complicada, los equipos se reforzaron y nos complicaban más los partidos. Pero la garra azul y la buena dirección desde la banda hacía que se siguiera sumando partido a partido los puntos necesarios para llegar al objetivo.

25 de mayo de 2019 último partido de la temporada. Nos visitaba el Torrelevante, una gran escuela que si bien no se jugaba nada, tampoco venía a hacer de comparsa a Llombai. Por difícil que parecía el partido, los nuestros salieron con la mentalidad de hacer su juego, sabían que si trabajaban bien la recompensa llegaría. Corría el minuto 18 cuando Toni Montón se internaba en el área y perforaba la red levantina, subiendo el 1-0 en el marcador y dando ese puntito de tranquilidad que siembre va bien.  A partir de ahí el Torrelevante empezó a achuchar, pero los nuestros estaban bien asentados en el campo, fruto de ello llegó el 2-0 tranquilizador a los once minutos de la reanudación, obra de Saul Escoín.  Parecía que el tiempo no pasaba, los nuestros apretando para cerrar el partido, el Torrelevante intentando recortar distancias hasta que sonó el silbato del arbitro y el sueño se convertía en realidad. El Cadete «A» del Burriana Fútbol Base ascendía a la categoría que nunca debió perder, volvíamos a la tan ansiada Preferente.

El milagro del último ascenso de un equipo de Fútbol 11 de nuestra escuela fue logrado por:

Imad Chahed, Pepe del Río, Tomás Esteve, José Manuel García, Kelvin Idahagbon, Santiago Llopis, Antonio Montón, David Rosado, Pepe Segura, Carlos Tulcanaza, Alejandro Claramonte (trofeo Zamora al portero menos goleado de la categoría), Saul Escoin (con 22 dianas estuvo entre los diez máximos goleadores de la categoría), Raul Fenollosa, Borja García, Yerai Lacambra, Manuel Llorens, Iker Remolar, Marc Sánchez, Jesús Trujillo y Héctor Verdegal.

Y la dirección deportiva:

Juan Trujillo, Mario Gimeno, Marc Ibañez y como coodinador Javi Prior.

A TODOS ELLOS, 365 DÍAS DESPUÉS, ENHORABUENA CAMPEONES